Consejos para el paciente sometido a quimioterapia.
Nauseas y Vómitos
Haga las comidas en pequeñas
cantidades y con frecuencia. De esta manera el
estomago nunca estará
excesivamente lleno. Evite las comidas abundantes
después del tratamiento.
Evite los dulces, las
frituras y los alimentos grasos.
Coma los alimentos a
temperatura ambiente, ni demasiado fríos ni demasiado
calientes. Coma despacio de
modo que los alimentos entren lentamente al
estómago y no se llene
excesivamente.
Mastique bien la comida. Esto
hará que se acelere la digestión.
Coma alimentos secos, como
tostadas y cereales. Suelen aliviar la irritación del
estómago.
Descanse después de comer,
sentarse pero no echarse. Esto facilita la
digestión.
No utilice las prótesis
dentales (dentadura postiza, puentes dentales) durante
los días que reciba
tratamiento ya que pueden favorecer el vómito.
En algunos casos pueden
producirse llagas que requieran de algún tipo de
tratamiento para evitar el
dolor mientras se curan. Si fuera éste su caso,
contacte con su médico. No se pueden
realizar intervenciones dentales
(empastes, endodoncias o
extracciones dentales) mientras reciba la
quimioterapia
Riesgo de infecciones
La
mayoría de los medicamentos usados en la quimioterapia afectan a las
células encargadas de protegernos contra las
infecciones, por lo que hay un
mayor riesgo de que éstas aparezcan. Durante
todo el tratamiento su médico
controlará el estado de sus defensas y tomará
las medidas adecuadas en el
caso de que esa protección contra las
infecciones esté muy afectada.
Lávese las manos a menudo durante el día,
especialmente antes de las
comidas y después de usar el water.
No se rasque ni se toque los granos que
puedan aparecerle. Tampoco debe
morderse o cortarse las pieles de los dedos
de la mano.
Evite aglomeraciones de gente y el contacto
con personas que tengan
infecciones contagiosas como la gripe.
Si se corta o hiere, límpiese la zona con
abundante agua tibia y jabón.
Caída del cabello
No
todas las quimioterapias provocan la caída del cabello. El médico le
informará si la que usted recibe dará lugar o
no a ese efecto secundario.
En los casos en que se produce caída del
cabello, ésta puede ser parcial o
total. De todas formas, no se puede decir
nunca con absoluta seguridad si el
cabello se caerá o no.
Algunos enfermos optan por cubrirse la
cabeza, mientras que otros prefieren no
hacerlo. Si desea cubrirse la cabeza puede
hacerlo con un gorro, una boina, un
turbante o una peluca. Ha de tener en cuenta
que la caída del cabello suele empezar
los primeros días después del tratamiento,
por lo que si quiere una peluca tiene que
solicitarla rápidamente.
RECUERDE QUE SU CABELLO VOLVERÁ A CRECER CUANDO FINALICE
EL TRATAMIENTO.
Órganos sexuales
La
quimioterapia puede afectar, aunque no siempre, a los órganos sexuales y
a su función, tanto en los hombres como en
las mujeres. Es decir, puede
provocar esterilidad o infertilidad de manera
transitoria o definitiva. Estos
efectos adversos dependen del fármaco
utilizado, de la edad y del estado
general del paciente. En las mujeres, además,
la menstruación puede
desaparecer de forma temporal o definitiva.
Hay
que prestar una atención especial en los casos de
embarazo o de riesgo de embarazo, pues la
quimioterapia puede provocar
malformaciones congénitas.
Las mujeres en edad fértil y que tengan
relaciones sexuales han de utilizar
algún método contraceptivo durante el
tratamiento. Pida a su médico los
métodos contraceptivos más apropiados.
Una situación especial se produce ante la
mujer embarazada que precisa el
tratamiento con quimioterapia. En cada caso,
el médico le comentará la
solución más adecuada.
En el caso de los hombres, y ante el caso de
una esterilidad definitiva, el
médico le informará de las posibilidades de
utilizar el banco de semen (recoger
el semen y congelarlo para permitir una
inseminación artificial en una fecha futura).
Problemas en la piel
Pueden presentarse algunos pequeños problemas en la piel mientras se
recibe el
tratamiento de quimioterapia. Los más
frecuentes son: enrojecimiento, picores,
descamaciones, sequedad de la piel y acné. En
la mayoría de casos, usted mismo
se puede tratar este problema.
Si sale acné, mantenga la piel limpia y seca.
Para disminuir el picor, utilice polvos de
talco. Las leches hidratantes y los aceites
disminuyen la sequedad de la piel.
Si estos problemas no mejorasen con estas
medidas, consulte a su médico.
Otros efectos secundarios
Puede cambiar el olor y color de la orina y también, en algunas
ocasiones, irritación
de la vejiga urinaria.
Por ultimo, algunas pequeñas molestias
producidas por retención de líquidos, o
sensaciones de cansancio y de dolor muscular
o articular, son también frecuentes.
La mayoría de los medicamentos se eliminan
por la orina a través del riñón.
ES MUY IMPORTANTE BEBER MUCHOS LÍQUIDOS PARA FAVORECER LA ELIMINACIÓN
DE LOS MEDICAMENTOS Y, DE ESTA MANERA, DISMINUIR LOS EFECTOS ADVERSOS QUE PROVOCAN
Diarrea
Inicialmente
tome una dieta líquida para que descanse el intestino. Cuando las diarreas
cedan puede iniciar una dieta blanda y
después una dieta normal. Evite los alimentos
que puedan producirle dolor cólico: café,
legumbres, frutos secos, coliflor, alimentos
muy condimentados y dulces.
Tome líquidos en abundancia para reponer las
pérdidas siempre a temperatura ambiente
(agua, té, zumo de manzana). Si toma bebidas
carbónicas déjelas un tiempo abiertas
para que pierdan parte del gas.
Evite la leche y sus derivados, ya que pueden
hacer que empeore la diarrea.
Estreñimiento
Debe
beber abundantes líquidos, ya que permite hacer las heces más blandas y
por lo tanto aumentar el volumen fecal.
Las dietas con un alto contenido en fibra
(salvado, frutas y vegetales frescos, pan
integral y frutos secos) ejercen un efecto
laxante.
Mantenga un nivel de actividad o ejercicio
físico mientras pueda.
Boca y garganta
Beba
mucho líquido. Utilice también chicles o caramelos sin azúcar para favorecer
la salivación.
Coma
alimentos húmedos (fruta y helados) o humedezca los alimentos secos con
mantequilla, margarina, zumos, salsas, caldo,
café, té o leche.
Triture los alimentos muy duros e intente
comer alimentos blandos y fríos como los
helados, sandía, papillas y alimentos
envasados de bebé.
Mantenga la boca y las encías limpias para
prevenir las infecciones. Use un cepillo
de dientes blando y cepíllese suavemente.
Haga enjuagues con una cucharadita de
bicarbonato sódico disuelto con agua tibia
después de cada cepillado, durante un
minuto aproximadamente.
Si tiene llagas, evite los alimentos y los
zumos ácidos como el tomate, el limón y la
naranja. Los zumos de pera y albaricoque y
las verduras se toleran muy bien.
¿DEBO SEGUIR ALGÚN TIPO DE DIETA?
La nutrición es importante para que el organismo pueda hacer frente a
la quimioterapia
y
a la enfermedad. Comer bien durante el tiempo que dura el tratamiento ayuda a
tolerarlo
mejor.
A no ser que el médico le indique lo
contrario, no tiene por qué seguir una dieta
específica. Basta con que mantenga una
alimentación equilibrada, que debe incluir:
Frutas, verduras y hortalizas. Contienen vitaminas y minerales importantes para el
organismo y, además, proporcionan fibra
vegetal, que es importante para regular el
hábito intestinal.
Carnes, pescados y huevos. Contiene un alto nivel de proteínas, además
de
vitaminas, grasas y colesterol.
Leche y derivados. La leche y derivados (queso, yogures) aportan proteínas, calcio
y vitaminas.
Cereales y derivados. Legumbres, tubérculos. Tienen un alto contenido energético
y tendrían que proporcionar más de la mitad
de calorías totales diarias.
Además de estas recomendaciones sobre la
dieta, vamos a darle algunos pequeños
consejos que pueden ayudarle a superar
problemas en tomo a la alimentación como
pérdida del apetito o cambio del sentido del
gusto:
Si
ha perdido el apetito, coma siempre que tenga hambre, aunque no coincida
con
las horas de las comidas.
Si
se llena con poca comida, procure hacer pequeñas comidas, frecuentes y
nutritivas
(frutos secos o frutas frescas, verduras, requesón, leche, zumos
naturales,
huevos, etc.).
Evite
los líquidos o las comidas que llenen, pero que son poco nutritivos. Las
grasas
son difíciles de digerir y provocan sensación de plenitud.
Si
la comida habitual le resulta apetitosa, procure cambiar tanto como pueda las
comidas.
Haga platos nuevos, añada condimentos que le gusten, etc. Adapte la
comida
a sus gustos.
En
principio se puede comer de todo, pero siempre respetando una alimentación
equilibrada.
Los productos de pastelería, las bebidas refrescantes y las bebidas
alcohólicas
no son indispensables para la nutrición, pero se pueden permitir de
vez
en cuando sin problemas en la mayoría de los casos.
Recuerde
que comer bien es muy importante. El cuerpo necesita
alimentos para mantenerse, combatir la
enfermedad y recuperar su fortaleza
¿VA A CAMBIAR MI RITMO DE VIDA?
Cuando
empiece la quimioterapia, su forma de vida puede cambiar. La rutina y la vida
diaria se han de ajustar a los esquemas del
tratamiento y, a la vez, su salud puede sufrir
algunos efectos secundarios del tratamiento.
Estos cambios no son agradables, pero los
puede soportar y sobrellevar mejor ajustando
su comportamiento v su forma de pensar.
El miedo, la ansiedad y la depresión son
frecuentes entre los pacientes que reciben
quimioterapia. Por ello es importante que
recuerde que no está solo y que otros
pacientes tienen los mismos sentimientos y
problemas.
Durante el tratamiento se puede preguntar qué
le está pasando. Si no entiende lo que le
sucede, pregunte al médico, y si las
respuestas tampoco las entiende, siga preguntando
hasta enterarse bien. Eso le ayudará
emocionalmente, porque tiene que saber que
sentirse bien emocionalmente es muy
importante apara recuperar la salud.
HABLAR CON UN FAMILIAR, UN AMIGO U OTRO PACIENTE,
PUEDE SERLE DE GRAN AYUDA.
HABLE CON EL DOCTOR, LA ENFERMERA, EL ASISTENTE SOCIAL
O EL PSICÓLOGO.
TODO EL MUNDO NECESITA UN APOYO EN MOMENTOS DIFÍCILES.
NO HA DE DUDAR EN PEDIR AYUDA SI LA NECESITA MIENTRAS
DURA ESTE TRATAMIENTO.
Para
obtener ayuda, ha de dar el primer paso. Procure ser abierto al hablar con los
demás sobre la enfermedad, el tratamiento y
los sentimientos que tiene. Cuando las
demás personas (familiares, amigos, médicos,
enfermeras) entiendan que puede
hablar de este tema, les será más fácil
ayudarle.
Intente
mantener una actitud optimista. Para ello, le ayudará el pensar que
el
tratamiento le está ayudando a superar enfermedad.
Si
se siente cansado, limite sus actividades. Procure hacer solamente aquellas
cosas que
encuentre más importantes. No deje que la quimioterapia o sus efectos
secundarios
interrumpan su vida social.
Márquese
objetivos realistas y planee actividades agradables para
aquellos
días en que se encuentre mejor.
Haga
algún ejercicio sencillo y sano como el caminar. Esto le ayudará a
aliviar
la tensión y abrir el apetito.
(Publicado por el Servicio de Oncologia del Hospital de la Sta. Creu i Sant Pau de Barcelona 1997)