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La aparición del prúrigo nodular en los enfermos de SIDA está dando bastante que hablar, y se especula con nuevos tratamientos. La última hora del prúrigo nodular está centrada en un fármaco llamado TALIDOMIDA.

Qué es la talidomida

La talidomida se recetó por primera vez a finales de la década de los 50, en Europa, para tratar la ansiedad, el insomnio y, en mujeres embarazadas, las náuseas y los vómitos matutinos. La droga se comercializó en múltiples países, como Japón, Australia y Canadá. Se retiró del mercado a comienzos de la década de los 60, cuando los médicos descubrieron que causaba terribles defectos de nacimiento. En diversas partes del mundo nacieron más de 10.000 niños gravemente deformes, muchos de ellos sin brazos ni piernas, porque sus madres habían tomado la droga al comienzo del embarazo. La talidomida no había sido aprobada para su uso en los Estados Unidos, y no lo fue hasta mucho después.

En 1998, la FDA aprobó la comercialización de la talidomida para el tratamiento del eritema nudoso leproso (ENL), una complicación de la lepra, un trastorno de deformación de la piel que conlleva una pérdida del tacto que puede conducir a la parálisis. Este tipo de lepra sólo afecta a unos pocos miles de personas en los Estados Unidos, pero, ahora que la droga ha sido aprobada, los médicos pueden recetarla a mucha más gente con otras enfermedades o anomalías.
 
El valor potencial de la talidomida
 
El valor de la talidomida en el tratamiento del ENL  sugiere que puede servir para tratar otras enfermedades. Una de ellas, para las que se ha probado su eficacia, son las úlceras graves de la boca y la garganta en individuos con SIDA, y las úlceras de la boca y los genitales en personas con la enfermedad de Behchet.
Otras enfermedades inflamatorias para las que se ha estudiado el uso de esta droga son el lupus eritematoso, el rechazo tardío de un injerto en un receptor, el síndrome de Sjogren, la artritis reumatoidea y la inflamación de los intestinos. También se están realizando pruebas en relación al posible efecto de la talidomida sobre una enfermedad ocular que puede producir la ceguera, llamada degeneración macular, a ciertos cánceres y a la gran pérdida de peso que experimentan los pacientes de SIDA y de cáncer.
 
 
Los riesgos de la talidomida

Entre los efectos secundarios conocidos de la talidomida se encuentran los daños nerviosos graves (neuropatía periférica), que pueden resultar ser irreversibles después de que el paciente deje de tomar talidomida. Los síntomas incluyen una sensación de quemazón, adormecimiento u hormigueo de los brazos, las manos, las piernas o los pies.

A causa del grave peligro que la talidomida presenta para un bebé en desarrollo, la FDA exige tomar medidas de seguridad especiales nunca antes impuestas con ninguna otra droga.

Talidomida y prúrigo nodular
 
La talidomida es un agente inmunomodulador que podría suprimir la producción excesiva de TNF alfa (factor de necrosis tumoral alfa), y regular a la baja moléculas de superficie de las células implicadas en la adhesion y migración de los leucocitos. Se ha demostrado que la talidomida ayuda en varias dermatosis severas, incluyendo el prúrigo nodular (asociado o no a SIDA).

Es posible encontrar testimonios de personas afectadas por el prúrigo nodular que han obtenido resultados satisfactorios tras el tratamiento con talidomida, como el testimonio de Tanya Cassingham, que dirige uno de los sites de apoyo a afectados por prúrigo nodular más visitado de Internet: 

"I started thalidomide on September 12, so I just finished 4 weeks. I started on a Wednesday and took off work Thursday and Friday. In addition, I've had to take 2 separate days off because I was too sleepy to go to work.  First of all, I am happy so far with the results in general. The most dramatic improvement came in weeks 2 and 3. It seemed like overnight a lot of bumps flattened and stopped itching. Out of about 200 bumps, there are maybe 10 that are still raised or itchy. I can deal with 10! Overall the itching is much better -- no more blood everywhere. A few bumps have completely disappared, leaving crater-like scars. I can also deal with this."

"The side effects I've had are: sleepiness, dizziness, sore muscles in arms. The sleepiness isn't too bad if I get 9-10 hours of sleep. I just have to force myself to go to bed at 9:00, which is really hard for me. At first the Thalomid didn't seem to make me sleepy, it still took about 2 hours for me to fall asleep. Now I take it at 8:00 p.m. and I'm sleepy by 9:00 (go figure). The dizziness could be a by-product of sleepiness, it is mostly during the day while I'm at work and trying to function. I have to stop and just sit for a few minutes when it really hits me. The sore arms brings me to a concern I have about thalidomide: since it is not known how thalidomide is eliminated from the system, could it be building up and/or getting deposited in fat or muscle tissue? This sort of scares me.
So all these things remind me that taking this med is a serious decision. This is not just some antibiotic. Before you make the decision to take thalidomide please educate yourself as much as possible."

Si tú mismo has sufrido esta enfermedad y has utilizado el tratamiento con Talidomida, por favor escríbeme y ayúdame a compartir tu experiencia con el resto de afectados.

 

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Última modificación: 26 de diciembre de 2001