
Desde que el grupo ABBA triunfó en 1974 en el Festival de Eurovisión celebrado en Brighton, con la canción Waterloo, ha vendido más de 250 millones de discos. Tuvo su período de esplendor durante el resto de aquella década. Fue de éxito en éxito, entre otros países en Inglaterra. Se dice que fueron 3,5 millones de personas las que pidieron entradas para dos conciertos que dio el grupo en el Royal Albert Hall de Londres. ABBA hizo su grabación más tardía y con toda probabilidad también la última en 1982. A principios de los noventa volvió a surgir una demanda de viejas grabaciones de ABBA, vendiéndose dos álbumes en casi 8 millones de ejemplares. Un éxito fantástico de este grupo, dispersado desde hacía tiempo y que sigue siendo fuente de inspiración como en la cinta australiana de La Boda de Muriel (1994) o musicales como Mamma Mia! (1999) basada en sus viejas canciones.